A lo largo de su rica historia, el fútbol mexicano ha disfrutado de futbolistas de gran jerarquía como Hugo Sánchez, Rafael Márquez, 'Chicharito' Hernández, Jorge Campos y Luis Hernández, entre muchos otros. Sin embargo, no todos tuvieron el carisma de Cuauhtémoc Blanco, uno de los más queridos por todos los aficionados de dicho país.

Ídolo de América, el club de sus amores, donde debutó y también se retiró, Blanco representó al seleccionado mexicano en tres ediciones de la Copa del Mundo -Francia 1998, Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010-, dos de la Copa Confederaciones -Arabia Saudita 1997 y México 1999- tres de la Copa América -Bolivia 1997, Paraguay 1999 y Venezuela 2007- y tres de la Copa Oro -Estados Unidos 1996, 1998 y 2007-.

Al mismo tiempo, Blanco supo defender las camisetas de Necaxa, Veracruz, Chicago Fire, Santos Laguna, Irapuato, Dorados de Sinaloa, Lobos BUAP y Puebla, además de un único paso por el viejo continente. El mismo fue en Real Valladolid de España, donde no pudo exponer su mejor versión, por lo que no todos recuerdan ese episodio.

 

Blanco en Valladolid

Durante el año 2000, Blanco brilló de manera contundente con los colores de América, tanto en el certamen doméstico como en la Copa Libertadores, donde las Águilas llegaron a las instancias definitorias. Nada más ni nada menos que 64 anotaciones en 88 encuentros oficiales en dicha escuadra mexicana despertaron un fuerte interés europeo.

Real Valladolid, por entonces en la máxima categoría del fútbol español, fue quien confió en sus servicios. Desembarcó a préstamo para la temporada 2000/2001, aunque sus primeros pasos se vieron totalmente condicionados por una lesión que lo marginó de los campos de juego durante ocho meses tras un cruce con Ancil Elcock el 8 de octubre.

Posteriormente, al regresar de su larga inactividad y ya en su segunda temporada, Blanco anotó su primer gol en Valladolid y el mismo fue muy especial. Es que se produjo en el mismísimo estadio Santiago Bernabeu de Real Madrid, donde su conjunto consiguió un gran empate 2-2 el 29 de septiembre de 2001. Un momento que nunca olvidará.

Valladolid logró salvarse del descenso en las dos temporadas que Blanco vistió su camiseta. En total, en la institución del noroeste de España, el mítico atacante mexicano aportó solamente tres anotaciones en 23 encuentros oficiales antes de regresar a América. Sin lugar a dudas, un paso no del todo feliz pero con algunos pasajes interesantes.