Hace apenas algunas horas, Argentina volvió a tocar el cielo con las manos al derrotar, de forma contundente y clara, a Italia por 3-0. Fue en el marco de la Finaissima, un título oficial como consecuencia del enfrentamiento entre el último campeón de la Copa América y el campeón vigente de la Eurocopa. ¿Los goles? Lautaro Martínez, Ángel Di María y Paulo Dybala.

De esa manera, los comandados estratégicamente por Lionel Scaloni se catapultaron como candidatos para quedarse con el título en la Copa del Mundo de Qatar 2022, dejando en claro que cuentan con un poderío realmente importante para pelearle a cualquier seleccionado. Y eso se confirmó este domingo bajo la órbita de un amistoso.

Sucede que, en el estadio El Sadar de Pamplona, en España, la Albiceleste se encontró frente a frente con Estonia con la misión de seguir preparándose para llegar de la mejor manera posible al mencionado evento mundialista. Y fue una categórica victoria por nada más ni nada menos que 5-0 del destacado combinado sudamericano.

En medio de ese panorama, quien brindó un auténtico concierto que dejó a todos los espectadores con la boca abierta fue Lionel Messi, quien durante mucho tiempo cuestionado por lo hecho en la Selección Argentina pero que revirtió completamente ese contexto, transformándose en la bandera y en la figura de los de Lionel Scaloni.

 

Dos hitos en un partido

Lionel Messi, cada vez más histórico. (Foto: Getty)

Es que Messi se despachó con los cinco tantos del seleccionado argentino, festejando a los 8 y a los 45 minutos del primer tiempo y a los 2, 26 y 31 minutos de la etapa complementaria. Solamente Juan Andrés Marvezzi en 1941 y José Manuel Moreno en 1942 habían podido hacer algo similar defendiendo la camiseta Albiceleste.

Pero, al mismo tiempo, el crack de 34 años de edad decretó dos hitos históricos con Argentina. Primero y principal, marcó cinco goles en un mismo partido con el seleccionado de su país por primera vez en la historia. Así demostró que está completamente enfocado en conseguir más objetivos con la nación que lo vio nacer.

Paralelamente, el segundo hito tiene que ver con que el hombre de Paris Saint-Germain superó a Ferenc Puskas y se transformó en el cuarto máximo anotador histórico del fútbol de selecciones, con 86 goles. Quedó por debajo de Cristiano Ronaldo, que suma 117, de Ali Daei, que acumuló 109, y de Mokhtar Dahari, que cosechó 89.