Los mercados de fichajes son uno de los momentos más entretenidos de la temporada porque es donde los equipos se arman de cara a las distintas competencias que deben afrontar. Dentro de este periodo de transferencias se encuentran jugadores que llegan como desapercibidos y terminan teniendo mucho impacto en su club; u otros que llegan con una gran cartelera, pero terminan decepcionando con su rendimiento. Sin embargo, el dinero es lo que verdaderamente importa en esa época del año.

Obviamente que el mercado de pases siempre está estrechamente ligado a la economía de los clubes. Y después de lo que significó varios libros de transferencias discretos por consecuencia de la pandemia, todo indica que el siguiente que comenzará el 1 de julio será uno de los más movidos. De igual manera, históricamente ha sucedido que en este periodo siempre han ocurrido cuestiones poco claras que a la FIFA no les gustan para nada y por eso tomaron una determinación bastante importante.

¿Qué decisión tomó la FIFA?

El ente regulador del deporte internacional tomó la determinación de que los representantes de los futbolistas puedan llevarse, como máximo, un 10% de la transferencia realizada. Esto se debe porque, algo que sucedió a raíz de la crisis económica, muchos jugadores comenzaron a quedar en libertad de acción para que tanto ellos, como sus representantes, reciban una importante suma de dinero para llegar con el pase en su poder. Por lo tanto, la intención de la FIFA es frenar esta situación.

En la misma línea, los familiares de los jugadores directamente no podrían recibir una comisión de la operación, al menos que cuenten con una licencia que los identifique como un agente legítimo. De igual manera, el porcentaje de los representantes varían según para quién trabaje: si representa al club vendedor o comprador (no se puede a los dos a la vez) el porcentaje llega hasta el 10%, pero si trabaja para el futbolista el tope es del 3%. Y en el caso que la persona trabaje para ambos al mismo tiempo, recibirá un 6% de comisión de la transferencia. 

Esta nueva regla impuesta por la FIFA comenzará a estar activa a partir de julio del 2023, es decir, en el siguiente mercado de verano. Esta decisión es bastante arriesgada porque podría incitar a los agentes a que se apresuren y se muevan en el siguiente libro de pases para conseguir la mayor ganancia posible. Por supuesto que la intención del ente regulador no es acabar con los agentes de los futbolista, sino controlar su influencia dentro de la industria. Sin embargo, podría generar un gran problema en el actual mercado.

Uno de los grandes ejemplos de esta cuestión que quiere la FIFA es la incorporación de Erling Haaland al Manchester City. El club no solo tendrá que pagar 60 millones de euros por el pase y 26 millones de euros por temporada por el salario del futbolista; sino que también debe pagar una alta suma de dinero por la prima del fichaje, donde entra la comisión de su agente.