Xavi Hernández lleva muy poco tiempo al frente de la dirección técnica de Barcelona, el club de sus amores y donde es ídolo absoluto. Sin embargo, ya puso manos a la obra con la misión de enderezar el rumbo lo más rápido posible y devolver al conjunto catalán al primer plano doméstico y continental. Pero tendrá mucho trabajo por delante.

Naturalmente, uno de los puntos más importantes es acertar con las incorporaciones. En los últimos años, la institución culé falló de forma contundente reforzándose con jugadores que no dieron la talla, que sufrieron repetidas lesiones y que terminaron significando grandes pérdidas económicas. Por ende, la situación financiera empeoró muchísimo.

En medio de ese panorama, Xavi Hernández, que se encontraba trabajando como estratega del Al-Sadd de Qatar, ya cuenta con varios objetivos en la mira. Y dos de ellos se desempeñan en Chelsea, el último campeón de la UEFA Champions League. Lógicamente, ninguno de ellos es una meta sencilla debido a las elevadas fichas con las que cuentan.

 

Los dos jugadores de Chelsea que sigue Barcelona

 

Hakim Ziyech

El primero de los apuntados por Barcelona es el volante ofensivo o atacante marroquí, quien es tenido en cuenta por el director técnico Thomas Tuchel pero queien no es una pieza completamente determinante ni vital para la formación de la ciudad de Londres. Por ende, su posible desembarco en el blaugrana podría destrabarse.

Cabe recordar que Chelsea supo desembolsar 40 millones de euros por el exjugador de Heerenveen, Twente y Ajax, por lo que pretendería recuperar, por lo menos, 30 millones de la misma moneda. El africano tiene 28 años de edad y percibe 6.100.000 de euros por temporadas. Es decir, alrededor de 506.000 euros por mes. Un salario no tan complejo de afrontar.

 

Timo Werner

El otro que ingresó de lleno en la órbita de Barcelona es el delantero alemán de 25 años de edad que ha perdido lugar de forma contundente, acumulando solamente cuatro partidos como titular en lo que va de la temporada. Se presenta como una alternativa más que seductora y potable para los catalanes en torno a su objetivo de reforzar la delantera.

Por él, Chelsea le abonó nada menos que 53 millones de euros a RasenBallsport Leipzig a mediados de 2020. De todos modos, no ha cumplido con las expectativas generadas y podría abandonar las filas del último campeón de la Champions League de forma inminente. Eso sí: Barcelona tendría que pagar, al menos, 40 millones por sus servicios.