El Barcelona está cada vez peor económicamente a pesar de los esfuerzos de Joan Laporta. Ya explicó Ferran Reverter, el CEO del culé, la grave situación en la que los dejó la anterior presidencia anterior de Josep Maria Bartomeu. Constantemente, la actual dirigencia tildó a sus predecesores de realizar operaciones improvisadas, sin saber de qué manera iban a pagar a los jugadores que fichaban; y la transferencia de Philippe Coutinho es el ejemplo más claro.

Con la salida de Neymar al PSG, que le dejó al club 222 millones de euros, el Barcelona salió a gastar a lo loco en ese mercado para poder reemplazar al crack brasileño. Efectivamente, el que llegó para reemplazarlo fue su compatriota Coutinho que la estaba rompiendo en la Premier League con la camiseta del Liverpool. En enero de 2018  se hizo oficial el fichaje, el Barcelona había comprado a Coutinho en 120 millones más otros 40 en variables.

A más de 4 años de esa operación, desde Què T'hi Jugues informaron que el equipo culé debe unos 115 millones a diferentes equipos. Y si bien los pases de Ousmane Dembélé (140 millones) y de Antoine Griezmann (120 millones) estaban completamente pagos, el de Coutinho no parece ser así, complicando aún más la situación del Barcelona, que busca reconstruir un equipo pero sin dinero.

Lo peor del caso de Coutinho es que fue un jugador que no le aportó nada al equipo. En ningún momento pudo compenetrarse con Luis Suarez y con Lionel Messi. Es cierto que las estadísticas marcan que jugó alrededor de 96 partidos y que ha convertido 24 goles, pero en ningún momento demostró ser un líder, sino más bien un artista secundario.

Además, en estas cuatro temporadas, el Barcelona decidió cederlo al Bayern Múnich durante un año a cambio de unos míseros 8 millones de euros debido a que no encontraba lugar dentro del equipo y parecía un efectivo perdido. Lo más gracioso de esta historia es que en ese año, ambos equipos chocaron en los cuartos de final de la Champions League. El Bayern humilló al Barcelona ganándole 8 a 2. Ese día Philippe Coutinho metió dos goles.

El karma del Barcelona es algo que lo viene a maltraer en el último tiempo. Ahora con Ronald Koeman como técnico, Coutinho está teniendo una nueva oportunidad para demostrar que puede volver a ser aquel jugador dominante y destructivo que supo ser en el Liverpool. De todas formas, al Barcelona no le queda otra opción que utilizando. Según Transfermarkt, Coutinho no vale más de 20 millones de euros.