El Barcelona busca reforzar una plantilla que solamente se sostiene por los juveniles de La Masía. El arribo de Xavi Hernández al club llevó de vuelta una esencia que hace tiempo no se veía en el Culé. Desde que Luis Enrique dejó el banco de suplentes, ningún otro entrenador ha podido replicar el característico juego lírico del Barcelona. El último partido por Champions contra el Benfica fue una gran evidencia de esto, si bien el encuentro terminó en empate, el Blaugrana mostró un gran cambio en comparación a la imagen que había dejado el equipo con Ronald Koeman a la cabeza.

Uno de los principales cambios que se visibilizaron fue que Memphis Depay ya no se tiró atrás o hacia alguna banda para que le llegue la pelota, sino que Frenkie de Jong funcionó como un distribuidor, mientras que Gavi se convirtió en el conductor. Pero al mismo tiempo, la línea de tres defensores centrales le permitieron a Jordi Alba y a Yusuf Demir ser casi delanteros exteriores.

La única variante natural que tiene Xavi en esa posición de exterior es Ousmane Dembélé, ya que Luuk de Jong es más un delantero de área y Philippe Coutinho está más acostumbrado a ser un armador más que un encarador constante. Por lo tanto, la llegada de Raheem Sterling le solucionaría al entrenador todas estas cuestiones, además de elevar la jerarquía de la plantilla.

La situación con el City

El Manchester City gastó 117 millones de euros en la contratación de Jack Grealish, sumada a la gran aparición de Phil Foden, terminaron de desplazar del primer equipo a Raheem Sterling. Por lo que el futbolista se encuentra bastante molesto teniendo en cuenta que es de los mejores pagos del club y que siempre fue importante para Pep Guardiola. Al mismo tiempo, tampoco es que Sterling bajó su rendimiento, sino que las distintas incorporaciones lo terminaron superando.

El problema que tiene el Barcelona para ficharlo es que el inglés tiene contrato con el City hasta junio del 2023 y un valor de 90 millones de euros, algo totalmente inalcanzable para el conjunto español. Al mismo tiempo, los 'Citizens ' ya le informaron al Blaugrana que no lo cederan y que solamente están dispuestos a negociar una transferencia, por lo que es casi una operación imposible.

Obviamente que el deseo del jugador va a ser la clave para que esta situación cambie. Falta menos de un año para que se dé inicio al Mundial de Qatar y Raheem Sterling quiere quedar en la lista final de Gareth Southgate para representar a la Selección de Inglaterra, pero si el delantero no suma minutos va a ser muy complicado. Más allá de que el jugador del City tiene la polifuncionalidad de ser tanto un delantero por afuera como jugar de centro delantero, la poca continuidad en su equipo lo puede terminar condenando.