El Barcelona se encuentra en una situación bastante crítica porque cada victoria resulta ser un alivio, no una alegría, y cada derrota resulta ser una catástrofe, no una circunstancia. Por lo que en este contexto es bastante difícil destacarse en este Barcelona debido a que tampoco se encuentra una compatibilidad entre la idea futbolística de Xavi Hernández y la plantilla, debido a que Ronald Koeman la armó en base a su estilo de juego. A todo esto, no solo hay que sumarle la mala suerte que ha tenido con las lesiones, sino también que económicamente no está de la mejor manera como para comprar estrellas del fútbol de élite.

De igual manera, con este panorama, Joan Laporta encontró la forma de financiar la llegada de Ferran Torres por 55 millones de euros, proveniente del Manchester City. Si bien tuvieron que regalarle a Philippe Coutinho al Aston Villa por 6 meses para inscribir al delantero español, está claro que el joven de 21 años es una de las joyas de España. De hecho, es el actual goleador de la Selección con 11 goles en 22 partidos desde que Luis Enrique asumió como entrenador.

No obstante, Xavi y Laporta saben que el fichaje de Ferran es apenas el comienzo ya que hay varios puestos en los que debe incorporar. Aunque el verdadero objetivo del Barcelona es encontrar a un jugador franquicia, ya que si bien Ansu Fati y Pedri pueden llegar a serlo en un futuro, quieren a alguien que venda entradas con su nombre. Obviamente el primero que aparece es Erling Haaland, que supuestamente ya tienen todo arreglado con el jugador y el representante, y solo restaría encontrar la forma de financiar los 75 millones de su pase, los 30 millones de salario anuales del futbolista, y los 20 millones que se llevaría Mino Raiola (su representante) por la transferencia.

El plan secundario de Laporta

La realidad marca que sería una completa utopía que el Barcelona pueda fichar al delantero noruego. Por lo tanto, el plan B de Joan Laporta sería incorporar a Bruno Fernandes, mediocampista del Manchester United. El portugués llegó al conjunto inglés en 2020 por 63 millones de euros y la verdad es que no decepcionó para nada. Fue una de las piezas fundamentales para el resurgimiento de los 'Red Devils', pero hace algunos meses que perdió su puesto en el primer equipo.

Lo que en realidad sucedió con Fernandes es que con  Ole Gunnar Solskjaer era inamovible ya que tiene una gran química con Cristiano Ronaldo, evidentemente son compañeros de selección. Pero la llegada de Ralf Rangnick a la dirección técnica cambió por completo eso debido a que prioriza la presencia de dos delanteros bien marcados, un doble pivote defensivo, y dos extremos que hagan toda la banda. Por lo tanto, en ese esquema táctico es imposible que entre Fernandes, quien tiene un perfil parecido a los clásicos enganches.

Y es en este punto donde el Barcelona tiene una oportunidad. No le sirve para nada al Manchester United tener a un futbolista valorado en 90 millones de euros sentado en el banco, no quieren otro caso como el de Paul Pogba. Entonces, la posibilidad que se podría presentar no es comprar el pase del jugador, sino que se podría negociar una cesión para que pueda llegar a España. Por supuesto que para el Barcelona sería una opción de lujo para poder complementar la mitad de cancha junto a Sergio Busquets, Frenkie de Jong y Pedri.