La Copa Libertadores de América es uno de los torneos más prestigiosos del mundo por la complejidad que implica cada partido de la competencia. Porque si bien en la fase de grupos aparecen equipos algo accesibles, en las series eliminatorias casi nunca hay favoritos claros y cualquier cosa puede pasar. Y uno de los grandes ejemplos de esto fue toda la serie entre Boca y Corinthians, donde los dos partidos terminaron empatados sin goles y se definió todo en penales. Claro está que la historia acompañaba al conjunto argentino porque estaban de local, pero el cuadro brasileño demostró su jerarquía.

Corinthians llegó a la revancha con varias bajas en su equipo principal, pero por supuesto la más dolorosa fue la ausencia de William, quien se había lesionado el hombro en el partido de ida. En cambio, Boca tenía una gran confianza luego de demostrar un gran rendimiento en la Arena Corinthians. Y más allá de que en la Bombonera logró tener mucho más la posesión de la pelota, la realidad es que no logró trasladar esa virtud a ocasiones de gol. Curiosamente, ambos equipos tuvieron un penal durante los 180 minutos de la serie regular, pero Róger Guedes y Dario Benedetto desperdiciaron su oportunidad. Y después en el azar de los penales, el Corinthians estuvo mucho más acertado.

Lo concreto es que la desazón en el cuadro Xeneize fue total porque daba la sensación de que podría haberlo ganado durante el tiempo reglamentario. El Corinthians hizo una gran tarea para no sufrir defensivamente, pero no propuso mucho juego ofensivo y prácticamente no tuvo situaciones de gol durante toda la serie. Sin embargo, Boca no puedo tener la precisión para definir el partido y lo terminó sufriendo; al igual que le sucedió en la edición pasada frente al Atlético Mineiro donde también quedó eliminado por penales en los octavos de la Libertadores. De esta manera, es un año más que los 'bosteros' se quedan con las manos vacías y es una racha que arrastran hace mucho tiempo.

¿Hace cuántos años Boca no gana la Libertadores?

Considerando que en este año se quedaron en el camino hacia la 'Gloria Eterna', Boca Juniors cumplirá 15 años desde la última vez que ganaron el torneo más prestigioso de Sudamérica. En aquella Copa Libertadores del 2007, el entrenador del Xeneize era Miguel Ángel Russo y la máxima figura del equipo había sido Juan Roman Riquelme, quien venía de jugar en el Villarreal. La final la jugaron frente a Gremio y dejaron en el camino a Cúcuta, Libertad de Paraguay y Vélez Sarsfield.

No hay dudas que Juan Roman Riquelme es la máxima figura en la historia de la institución, pero pasó tanto tiempo de aquella Libertadores ganada que dejó de ser el '10' del equipo y se convirtió en vicepresidente. Obviamente que Boca ha tenido oportunidades de ganar su séptima Libertadores (2012 vs Corinthians y 2018 vs River Plate), pero en los últimos años ha estado muy lejos. Desde la llegada de Riquelme a la dirigencia, el conjunto argentino quedó afuera frente al Santos por 3 a 0 en semifinales, y dos veces eliminado en octavos de final por penales.

Es cierto que la economía de Argentina ha afectado bastante a los clubes de cara a realizar grandes incorporaciones, pero el problema que tuvo Boca en esta Libertadores es que no incorporó a nadie para los octavos de final. A pesar de que Eduardo Salvio finalizó su contrato con la institución, desde el club no concretaron ningún refuerzo para suplir a uno de los jugadores más importantes que tenía Sebastián Battaglia a disposición. Lo positivo par el cuadro argentino es que tendrán tiempo para reconstruir su proyecto para volver a ser contendientes en la siguiente edición de la Copa Libertadores de América.