Desde que Jürgen Klopp llegó al Liverpool en 2015, el club no ha sido ni de cerca uno de los equipos que más protagonismo han tenido en los mercados de pases. Es cierto que han gastado mucho dinero en contratar a futbolistas como Sadio Mané, Mohamed Slaha, Alisson Becker o Vigil van Dijk, pero ninguno tenía la condición de estrella antes de su llegada. Sin embargo, en los últimos 2 años da la sensación que el entrenador alemán entendió que para competirle a cuadros gigantes como el Real Madrid o el Manchester City, necesitaban ser más agresivos en los periodos de transferencias.

Entre el 2018 y el 2020, la incorporación más fuerte que había realizado el Liverpool fue Alisson Becker, quien fue fichado por 62 millones de euros. Pero los siguientes grandes refuerzos que terminó cerrando el conjunto inglés fueron a partir de julio del 2021, con las llegadas de Ibrahima Konaté, Thiago Alcántara y Luis Díaz. Por supuesto, ahora también se agrega la llegada del uruguayo Darwin Núñez, quien se convirtió en el jugador más caro en la historia de la institución con un desembolso de 100 millones de euros (contando complementos).

Y es debido a esta nueva política del club por lo que llegaron a instancias finales en cada competencia que disputaron. Porque a diferencia de otras temporadas, en la última, Klopp tuvo la oportunidad de tener un plantel lleno de variantes. Cuando Alcántara no tenía la posibilidad de jugar, entraba Curtis Jones; cuando Konaté sufría una lesión entraba Joe Gomez. Y así fue desarrollándose un equipo muy sólido durante todo el curso. Sin embargo, esto también trajo consecuencias debido a que el Liverpool se vio obligado a vender futbolistas.

¿Cuál es la gran venta que estaría por cerrar el Liverpool?

Además de la salida de Sadio Mané hacia el Bayern Múnich por 32 millones de euros, en Anfield esperan que en las siguientes horas termine de cerrarse una venta por otro delantero. Y esa posible transferencia vincula a Takumi Minamino con el Mónaco, quien está dispuesto a desembolsar 18 millones de euros por el japonés. La realidad es que más allá de la salida del senegalés, el oriental de 27 años no iba a tener mucho lugar dentro de la plantilla por la nuca composición que tendrá el equipo.

Si bien es cierto que Minamino siempre fue una gran opción para Klopp como un recambio de ataque, con la llegada de Núñez perdería mucho terreno. Sobre todo porque el Liverpool comenzará a jugar con un delantero mucho más referencial, que tiene características totalmente distintas a cualquier otro atacante de la plantilla. Al mismo tiempo, esta venta que están a punto de cerrar también le sirve al club para poder equilibrar las cuentas y así no tener problemas con el Fair Play.

Teniendo en cuenta que la renovación de Mohamed Salah será un tema en los siguientes meses porque finaliza su vínculo el 30 de junio del 2023, el Liverpool tendrá que engordar su billetera. El egipcio pretende ser el jugador mejor pago de la Premier League, por lo que el conjunto de Anfield deberá tratar esta situación cuanto antes. Es cierto que de todas formas todavía no se bajaron del mercado de pases, pero por ahora no hay ningún futbolista en la órbita del club.