Entre 2018 y el 2019 el Chelsea sufrió una serie de irregularidades que hipotecaron el futuro del club porque después de la salida de Antonio Conte de la dirección técnica, lo siguieron las tremendas ventas de Eden Hazard y de Thibaut Courtois al Real Madrid. Las fallas del club inglés en esos años tuvieron mucho que ver con tratar de reemplazar a nombres muy importante para el equipo y así poder seguir compitiendo, pero las elecciones no fueron las mejores. Sin dudas una de las decisiones más polémicas fue la contratación de Kepa Arrizabalaga por 80 millones de euros.

Una de las exigencias que realizó Maurizio Sarri para llegar al banco de suplentes del Chelsea fue que fichen a un arquero de jerarquía, y la estructura del fútbol junto al entrenador tomaron la determinación de que Kepa era el nombre adecuado. En ese momento, el portero español apenas tenía 24 años y había tenido temporadas espectaculares defendiendo el arco del Athletic de Bilbao. Sin embargo, el pagar la suma de 80 millones de euros le ponía inmediatamente una presión enorme al jugador porque lo convertía en el arquero más caro en la historia del fútbol.

Es cierto que en esa época el mercado se encontraba bastante roto porque la salida de Neymar del Barcelona por 222 millones de euros generó que los pases de los futbolistas se inflen increíblemente. Por ejemplo, el Liverpool había comprado a Allisson Becker por 62 millones de euros a la Roma en ese mismo mercado de pases. Por lo tanto, no era una sorpresa que el Chelsea pusiera mucho dinero por un proyecto en el cual confiaban; el problema se encontró en que Kepa no logró estar a la altura.

Más allá de que demostró tener un gran criterio para jugar con los pies, algo esencial para la Premier League; la presión y ciertos errores puntuales generaron que pierda mucha confianza. Claro está que el hecho de que tuvo que reemplazar a un arquero con la talla de Courtois también terminó siendo determinante. Pero sin dudas uno de los momentos bisagra para el arquero español fue cuando Maurizio Sarri lo iba a reemplazar por Willy Caballero debido a que había mostrado tener una lesión muscular durante el partido frente al Manchester City por la Carabao Cup. A pesar de que su compañero se encontraba sobre la línea de cal para entrar, Kepa decidió no salir y el Chelsea terminó quedando eliminado a través de los penales.

¿Cómo se produciría la salida de Kepa?

A partir de aquella situación, al arquero español le costó tener continuidad dentro de la institución. Y terminó de quedar sepultado su protagonismo con la llegada de Thomas Tuchel, debido a que contrató a Édouard Mendy. El entrenador alemán tiene claro que el senegalés es su arquero titular y no hay lugar a debate, a pesar de que en la última temporada Kepa tuvo buenos partidos cuando le tocó jugar por copas nacionales. Por lo tanto, el portero de 27 años buscará un nuevo destino para el siguiente curso.

Uno de los equipos interesados en contratar a Kepa es el Napoli, debido a que David Ospina no renovó su contrato y actualmente no cuentan con un arquero de jerarquía. La intención del conjunto italiano es conseguir una cesión del portero en la cual se harían cargo del contrato (cobra casi 9 millones anuales). Esto le serviría al Chelsea para liberar masa salarial de la plantilla y, al mismo tiempo, darle una oportunidad para que vuelva a encontrarse con su mejor nivel.