El Tottenham no ha tomado las mejores decisiones en el último tiempo. Desde que llegaron a la final de la Champions League en 2019, los 'Spurs' no pudieron mantener una regularidad en su rendimiento y parte de eso se debe a que no quisieron renovar el contrato de Mauricio Pochettino. Cuando creían que José Mourinho iba a ser el encargado de dar el salto definitivo, pero sucedió todo lo contrario y terminó siendo despedido en menos de un año. La llegada de Nuno Espírito Santo tuvo un destino aún peor, solamente duró 17 partidos en el puesto.

Por lo tanto, la gerencia del conjunto londinense puso los billetes sobre la mesa y consiguieron convencer a Antonio Conte para que llegue al club, luego de haber salido campeón con el Inter de la Serie A después de 10 años. El entrenador italiano es alguien que garantiza resultados, a todos los equipos que dirigió los sacó campeón de la liga. Y justamente ese es el sueño del Tottenham ya que nunca ganaron una Premier League, los únicos torneos de liga que obtuvieron fue en 1950 y 1960.

Lo que tiene de particular Conte es que siempre utiliza el mismo esquema: 3-5-2. El problema actual es que en los 'Spurs' no tiene las herramientas ideales para jugar de esa forma. Porque en el Inter tenía a Achraf Hakimi para que haga toda la banda derecha, en el mediocampo tenía una excelente combinación entre Marcelo Brozović y Nicolò Barella. Pero en Inglaterra tiene a Emerson por derecha  y un centro del campo muy defensivo con Harry Winks y Pierre-Emile Højbjerg. Por esa razón busca reforzar en esas zonas puntuales.

Al mismo tiempo, Conte quiere hacer algo de limpieza en la plantilla dejando ir a Steven Bergwijn debido a que no cumple con las características que precisa el entrenador. Además, parecería que Giovani Lo Celso también buscaría una salida porque Conte no le está dando minutos ni entrando desde el banco, y cuando lo hace es para que reemplace a Sergio Reguilón en el lateral izquierdo.

Los 2 posibles refuerzos

El que más posibilidades tiene de llegar es Adama Traoré, quien termina contrato con el Wolverhampton en 2023 y ya le informó al club que quiere emigrar a un equipo más competitivo. La última temporada del español no fue demasiado buena debido a que no tuvo demasiadas participaciones en ataque, razón por la que perdió su puesto en la Selección de España. Sin embargo, por el oficio que tiene en la banda derecha, no hay jugador más perfecto para cumplir el rol de carrilero en el esquema de Antonio Conte. Su pase está valorado en casi 30 millones de euros y el Tottenham está dispuesto a ponerlos.

El otro futbolista que interesa, pero que se encuentra más lejos, es Franck Kessié. El marfileño acaba contrato con el Milán a finales de temporada y no parece que vaya a renovar; la realidad es que el mediocampista de 25 años tuvo un 2021 consagratorio y pretende firmar un gran contrato. Si bien las cifras no son públicas, el Tottenham podría hacer un gran esfuerzo por él debido a que necesitan a alguien que se encargue de ser el motor futbolístico del equipo en la mitad de la cancha. Y en la misma línea, se ahorrarían los 50 millones de euros que vale su pase.