En julio del 2015, el Manchester City puso encima de la mesa casi 70 millones de euros por la joya del Liverpool, Raheem Sterling. Y sucede que el extremo inglés, siempre resultó como una especie de capricho para Pep Guardiola ya que siempre lo consideró como titular, más allá del momento futbolístico por el que este pasando y sin importarle las constantes acusaciones hacia el jugador por falta de profesionalismo.

Sterling termina contrato en 2023, pero es un jugador con tanto valor dentro del mercado, 90 millones según Transfermarkt, que tener un vínculo tan corto con él puede ser peligroso. El problema que surge a raíz de la negociación por la renovación, no es un distanciamiento de dinero entre ambas partes; Sterling es el octavo jugador de toda la liga que más cobra. Específicamente su sueldo es de  £15.600.000 por año.

El problema está en que ya no parece ser el favorito de Guardiola y eso es lo que estaría condicionando su futuro en el City. Con la llegada de Jack Grealish en el último mercado de pases, donde lo pagaron 100 libras esterlinas, Sterling perdió bastante lugar en el equipo. En los 11 partidos que disputó el Manchester, el inglés solo fue titular en 4 oportunidades.

Resulta extraño pensar a Sterling fuera del Manchester City luego de siete temporadas dentro del club, donde jugó 302 partidos, convirtió 115 goles y repartió 71 asistencias. Además, es un jugador muy versátil ya que, si bien su posición natural por características es la banda, Guardiola lo ha utilizado como delantero centro en varias ocasiones.

El principal equipo que se encuentra al acecho de Raheem Sterling no es nada más ni nada menos que el Barcelona, aunque con un asterisco. El conjunto presidido por Joan Laporta tiene muy en mente contratar al inglés para recuperar ese salto de calidad que perdieron dentro de la plantilla en el último tiempo. También la presencia del Kun Agüero influye debido a que ya fueron compañeros en el City.

Sin embargo, el asterisco en el Barcelona es la situación de Ousmane Dembélé. Si el francés toma la decisión de renovar con los culés, va a ser muy complicado que hagan el esfuerzo por Sterling ya que priorizarían reforzar otro lugar de la cancha con algún jugador estrella. Lo cierto es que Sterling no va a ir al equipo que más dinero le proponga, sino al que más lo seduzca futbolísticamente.